Esperamos que las autoridades no sigan tolerando las agresiones que a diario recibimos en las calles  los peatones y  conductores de vehículos particulares, por parte de los mal llamados profesionales del volante.

La Comisión de Tránsito del Guayas (CTG) y el Municipio deben tomar medidas inmediatas para frenar en algo el abuso, la desorganización e ignorancia que lamentablemente demuestra la mayoría de transportistas, ya que con su proceder ponen en peligro nuestras vidas, atentan contra el medio ambiente y el desarrollo del turismo.

Entre las acciones que se deben tomar estarían: sacar de circulación las unidades con 20 años de fabricación. Hay buses hasta con más de 40 años que tienen matrícula y permiso otorgados por la CTG; impedir con drásticas sanciones que los carros emanen humo tóxico; eliminar las carreras de velocidad entre las unidades; exigir que los buses circulen pegados a las aceras, pues los pasajeros tienen que jugarse la vida para abordar un carro; reordenar y eliminar algunas líneas existentes que prácticamente hacen los mismos recorridos; exigirles a los dueños de los colectivos y a los choferes llevar uniformes y mantener limpios los vehículos; sancionar drásticamente el uso y abuso de los pitos, cornetas y otros.

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Igualmente, siempre deberían  realizarse campañas de educación vial y de relaciones públicas para los choferes y los usuarios, ya que el público  es desorganizado y arbitrario; hacer respetar los “paraderos”  para que los transportistas no recojan y dejen a los pasajeros donde les dé la gana; instalar letreros para orientar a los usuarios sobre los recorridos.

Ing. Ángel Abril Calle
Guayaquil