Los residentes de Urdesa Norte también pagamos impuestos y nos deben retribuir con atención municipal.
Lamentablemente, exceptuando el arreglo del pequeño parque que agradecemos, estamos sufriendo por tener calles repletas de baches, peatonales convertidas en matorrales y una incontrolable y antihigiénica feria pueblerina los 27 de cada mes.
La embellecedora obra municipal es plausible, pero no prioritaria. El Cabildo debe atender primero los servicios básicos de la urbe en sus barrios para beneficio de todos sus ciudadanos. Está muy bien pasar bajo bonitos arcos luminosos que se prenden con las mareas, pero está muy mal transitar cuidándose de no caer en los incontables y peligrosos “cráteres” que hay en las calles aún no regeneradas. ¡Nosotros, los de Urdesa Norte, también somos Guayaquil!
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Pablo Gómez Santos
Guayaquil
















