Los científicos Bet Ruppen, Dr. Hanspeter Holhauser y el profesor Bruno Messerli son tres eminentes expertos en el recalentamiento del planeta, en particular en su efecto en el retroceso de los glaciares. Para escuchar sus explicaciones nos dirigimos a  la región de los altos Alpes suizos y luego de una caminata de 20 minutos pudimos observar el impresionante Jungfrau Aletsch Bietschhorn, el mayor glaciar de los Alpes europeos, inscrito como patrimonio de la humanidad por la Unesco en diciembre de 2001 y que siempre ha jugado un papel protagonista en la cultura y turismo de Europa.

El profesor Bruno Messerli, del Instituto Geográfico de Berna, aludió al radiocarbono para determinar la fecha aproximada de la muerte de los árboles fosilizados encontrados en la región, o sea el punto que define el tiempo de las fluctuaciones del glaciar. De hecho, en el siglo pasado hubo un amplio retroceso de glaciares  y retrocederán más en el actual. Se prevé asimismo que habrá una disminución en la  nieve y en el hielo marino del Hemisferio Norte.

Si bien es cierto que hoy salen a relucir más pruebas, los científicos aún no pueden asegurar concretamente que el incremento en intensidad de los ciclones, huracanes, tempestades tropicales, tsunamis, retroceso de glaciares y otros, es paralelo al recalentamiento del planeta.

El profesor Messerli señala que en  un millón de años, la proporción de gas carbónico en el aire jamás sobrepasó 300 ppm (parte por millón), en cambio, en menos de 150 años ha subido a 380 ppm, convirtiéndose en materia de preocupación mundial.

En lo referido a sus efectos negativos sobre el fenómeno El Niño, este científico expresó a EL UNIVERSO su convicción de que la devastadora fuerza que adquirió en estos últimos años está ligada al recalentamiento del planeta.

Sin duda, estamos asistiendo a un cambio climático que ha dado lugar al debate sobre la responsabilidad de las actividades humanas en el aumento de emisiones de clorofluorocarbonos a la atmósfera, pero no podemos olvidar que desde que el planeta existe, el clima ha ido evolucionando de manera  natural, sin que intervenga la mano del hombre. El problema actual es que desde hace aproximadamente unos 35 años, el recalentamiento es acelerado (0,5°C).

En este tema existe asimismo un trasfondo de juego político y económico ventilado a través de innumerables conferencias, protocolos, convenciones y resoluciones, entre ellos la Conferencia Mundial de Ginebra de 1990 sobre el cambio climático e hidrología, que preconizaba el libre y gratuito intercambio de información entre los países miembros y el Protocolo de Kioto de 1997, uno de los más importantes por haberse establecido objetivos y creado sanciones. En este punto, el profesor Messerli respondió a esta corresponsal que “no se ha dado seguimiento a los acuerdos obtenidos en esos encuentros mundiales”. Basta citar el caso de Estados Unidos, cuya economía no le permite ratificar el Protocolo de Kioto, y países emergentes como Brasil, China e India que no adhieren al mismo, transformando en estériles todas las costosas conferencias mundiales, hecho lamentable, habida cuenta que las condiciones climáticas extremas son interdependientes entre los países, por lo tanto,  todos deben  tener la misma oportunidad en materia de meteorología, hidrología y desertificación.