Los tres principales candidatos a la presidencia del Perú, Lourdes Flores, Ollanta Humala y Alan García, se entablaron en ataques verbales, en medio de un ambiente áspero a 24 días para las elecciones.
“Mi querido comandante (Humala), usted no combatirá esa guerra (contra la pobreza). El Perú no está para experimentos ni improvisaciones”, dijo Flores, de la alianza conservadora Unidad Nacional.
Humala acusó directamente a Flores de estar detrás de una supuesta campaña de desprestigio de su imagen: “Tiene un equipo de guerra sucia tratando de golpearme, dijo el postulante por el nacionalista de izquierda Unión Por el Perú.
Publicidad
Alan García, del Partido Aprista Peruano, socialdemócrata, disparó opiniones contra ambos y se presentó como una opción distinta entre “el discurso de la derecha (de Flores) y el salto al vacío del aventurerismo (de Humala)”.
En este marco, la mano con el dedo medio levantado y los demás recogidos se impone en Perú como símbolo de rechazo a la socialcristiana Flores, después de que el diario La República publicara imágenes que la muestran aparentemente haciendo el gesto obsceno contra algunos detractores.
Flores lo niega, pero sus adversarios explotan el hecho sin que los analistas puedan prever su impacto electoral.

















