El Gobierno colombiano y las familias de los  secuestrados criticaron ayer la negativa de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a  aceptar un diálogo durante diez días en una aldea del sur del país, para pactar un  canje de secuestrados por rebeldes presos.

Las FARC aseguran que las propuestas del Gobierno para  el intercambio son “inviables, contradictorias e inaceptables y alardes públicos de politiquería electorera”.