Personas lavan ropas y lanzan las vísceras e intestinos de los animales al río Santa Bárbara.
El río Santa Bárbara que atraviesa los cantones Gualaceo, Chordeleg y Sígsig está contaminado por la presencia de aguas servidas que provienen de las ciudades que se benefician del afluente.
César León, alcalde de Gualaceo, indicó que antes la gente se bañaba en el río, pero hoy la contaminación limita ese uso. Las personas lo utilizan para diversas actividades, entre las que están lavar ropa o botar las vísceras e intestinos de los animales.
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León recordó que el Municipio de Gualaceo denunció hace más de un año en el Ministerio de Ambiente el problema de la contaminación y señaló como causante directo al Cabildo de Sígsig que deposita desechos en el río.
Luego de seis meses y como respuesta a la denuncia, el Ministerio sancionó a la administración sigseña con una multa de 80 mil dólares, pero el Municipio no la ha cancelado debido a los problemas políticos que atraviesa al momento el alcalde Marcelino Granda (MPD-PS), que desde enero pasado no ha podido posesionarse del cargo.
“La inversión para limpiar la basura que llega a las riberas del río es onerosa y no estaba incluida en ningún presupuesto”, aseveró León.
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Basura
Miguel Castillo, director de Higiene y Medio Ambiente del Municipio de Gualaceo, manifestó que en Peña Blanca, a 3 kilómetros de Sígsig, donde confluyen el Santa Bárbara y el Gualaceo, se descarga basura.
“Es innegable la contaminación del Municipio sigseño al depositar en el lugar desechos sólidos, pero también otros factores permiten la polución, como el pastoreo a lo largo de los ríos”, dijo el funcionario.
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Para Castillo, la mayor contaminación proviene de Sígsig y Chordeleg y aseguró que Gualaceo usó en el 2004 unos colectores marginales en la orilla del Santa Bárbara para evitar mayores daños.
El concejal de Sígsig, Ezequiel Pesántez (MPD-PS), dijo que había descuido de la administración, pero hace ocho meses se evita esa práctica.
Pesántez dijo que la sanción del Ministerio de Ambiente por lanzar basura al afluente fue apelada, pero en caso de que se reitere la sanción su administración aspira a que los recursos económicos que entregue se reviertan en obras de mitigación también para el Sígsig.
A falta de un depósito para los desperdicios tóxicos los sigseños utilizan el relleno sanitario de Cuenca para deshacerse de ellos. Otro problema es la falta de un sistema para la eliminación de las aguas servidas que provienen de los domicilios.
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Esas aguas llegan a las playas de Zhingate, lo que aumenta la contaminación.


















