El fin de semana en Guayaquil estuvo marcado por un evidente desabastecimiento de gas doméstico, que se inició la semana pasada.
Varios centros de distribución del producto permanecieron cerrados ayer, exponiendo letreros que señalaban: “No hay gas”.
Esto provocó malestar en los consumidores, quienes denunciaron nuevas distorsiones en los precios del combustible.
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Marcos Martínez, propietario de una distribuidora en el centro de la ciudad, indicó que continúan las irregularidades en el despacho del gas, causadas por retrasos en la entrega de los cupos por Petrocomercial.
“En las envasadoras nos dan menos cilindros para vender, por eso se acaban rápido”, dijo.
Luigi Mera, trabajador de otra distribuidora en Sauces 6, manifestó que el problema radica en los costos. “Desde que se fijó un incremento de cinco centavos más en la venta de cada cilindro a los distribuidores no se resuelve el tema”, expresó.
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María Carpio, ama de casa, contó que solicitó un cilindro de gas a domicilio, sin embargo, hasta las horas de la tarde le indicaron que estaba en lista de espera.
En tanto, Hernán Navas, presidente de la Asociación de Distribuidores de Gas, advirtió que de no solucionarse el despacho de gas el gremio reaccionará con una paralización.
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Luego de la última escasez de gas, el pasado 1 de junio, algunas distribuidoras comercializan el producto a un promedio de $ 2 y $ 2,50 cada bombona, cuando el valor oficial es de $ 1,60.

















