La comunidad internacional comenzó a enviar ayuda a Estados Unidos que aceptó ayer la asistencia de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) para una situación sumamente inusual en la primera potencia del mundo.
Un equipo de coordinación se reunió en la capital de Estados Unidos para efectuar las consultas sobre la mejor forma de complementar los esfuerzos de urgencia ya desplegados en la zona del desastre.
Las cadenas de donaciones y ayuda para aliviar la crisis continuó ayer sin cesar.
El presidente venezolano Hugo Chávez ordenó el envío de un millón de barriles de gasolina a EE.UU. y elevó a cinco millones de dólares la ayuda humanitaria para paliar el desastre del huracán Katrina en el sur de ese país.
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La Agencia Internacional de Energía (AIE), que agrupa 26 países industrializados, aceptó coordinar un recurso colectivo para las existencias estratégicas de petróleo de sus miembros, para evitar los efectos de esta catástrofe que devastó numerosas instalaciones petroleras, sobre los precios de los carburantes.
Mientras se intenta superar los estragos del huracán Katrina, la tormenta tropical María intensificó su fuerza y se transformó ayer en el quinto huracán de la temporada, fortaleciéndose sobre aguas cálidas del Atlántico. Avanzaba hacia el norte-noroeste a 22,5 kph y se esperaba que virara hacia el norte.
A diferencia de la tormenta Katrina no representa una amenaza para territorios habitados, dijo el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.















