Irán dio marcha atrás en sus planes para reiniciar actividades nucleares este miércoles después que la Agencia Internacional de Energía Atómica le pidió esperar hasta que esté instalado un sistema de supervisión.
Irán ha dicho que reanudará la conversión de uranio en su planta de Isfahán, lo cual provocó intensas críticas por parte de la Unión Europea, Estados Unidos y otros.
En un principio Teherán indicó que la planta reabriría el miércoles, pero el principal negociador del país en asuntos de energía nuclear, Hasan Rowhani, posteriormente declaró a la televisora estatal iraní que las labores se reanudarían a principios de la próxima semana para ajustarse a una solicitud de la agencia de las Naciones Unidas.
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La AIEA había exhortado al país a que no reanudara las operaciones en la planta hasta que se haya instalado un sistema de vigilancia, el cual le permitirá supervisar el material nuclear.
Los inspectores de la agencia en Isfahán sólo empezarían a prepararse para que las instalaciones de conversión comiencen a funcionar de nuevo una vez que haya llegado el equipo de supervisión, dijo el miércoles Melissa Fleming, portavoz de la AIEA.
Especificamos claramente que requerimos hasta mediados de la semana próxima para tener colocado nuestro equipo de supervisión, indicó.
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No devolvió inmediatamente una llamada telefónica solicitándole sus comentarios sobre el anuncio de Rowhani.
Irán había acordado con representantes de Gran Bretaña, Alemania y Francia congelar las actividades de conversión de uranio y otras relacionadas hasta que concluyeran las negociaciones sobre el futuro del programa nuclear de Irán. El país invitó a la AIEA a verificar la suspensión a partir de noviembre del año pasado.
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La conversión de uranio produce gas del mismo mineral, la materia prima para el enriquecimiento de éste. El uranio altamente enriquecido puede emplearse para fabricar armamento, mientras que el que se enriquece a niveles menores se usa para producir energía.
Washington acusa a Irán de intentar producir armas atómicas, pero Teherán insiste en que su programa nuclear sólo tiene fines pacíficos.

















