La directora regional de Cultura del Banco Central, Mariella García, dice no haber recibido la copia del boletín en el que se le formulan las preguntas. Un grupo de artistas de Guayaquil y el país solicita conocer sus puntos de vista. García dice que hay una actitud dirigida contra ella.
El colectivo Veeduría Cultural cuestiona la gestión de la directora regional de Cultura del Banco Central, Mariella García, y envió a la funcionaria un documento con diez preguntas. En él se la interroga sobre el MAAC.
García, por su parte, elogia la acción de crear una veeduría cultural en la ciudad, pero manifiesta que existe una intención expresamente dirigida contra ella y su labor.
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Diez preguntas a Mariella García Caputti, directora regional de Cultura del Banco Central del Ecuador, plantea el colectivo Veeduría Cultural en su boletín Nº 2, que difundió ayer, mediante un correo electrónico y que está firmado por 49 personas -artistas e investigadores, en su mayoría- y dos agrupaciones.
Los interrogantes guardan relación con el Museo Antropológico y de Arte Contemporáneo (MAAC). Antes de formularlos, los veedores realizan un recuento de la filosofía con la que, indican, fue concebida la institución. No como un “almacén de objetos valiosos, o como mausoleo donde descansan en paz los bienes patrimoniales”, sino como “una organización institucional donde el arte y la arqueología iban a dialogar en igualdad de condiciones con otros campos del conocimiento, como los estudios urbanos y la antropología visual”.
Se habla de Umbrales del arte en el Ecuador y se señala que “toda la inversión y el esfuerzo intelectual que se puso en esa muestra y los criterios fundacionales del MAAC con respecto a su misión y a sus políticas expositivas, han sido, aparentemente, desechados”. A continuación se refiere: “Esto nos da pie a preguntarnos acerca de la idoneidad del personal actual para asumir un museo de semejante envergadura”. Se indica que se ha hecho llegar copia del boletín a Mariella García y que la Veeduría está a la espera de sus noticias.
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LAS PREGUNTAS
1. El nombre del Museo hace énfasis en que se trata de una institución que priorizará en su accionar el análisis y discusión de la cultura contemporánea, en especial desde una perspectiva antropológica. Quisiéramos saber quiénes son los profesionales que encabezan estas áreas de investigación y estudio, y qué actividades, relacionadas con estos enunciados, ha llevado a cabo el museo desde su apertura hace cerca de un año.
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2. Explíquenos qué pertinencia –dentro de los enunciados principales del museo– tiene en nuestro contexto la exposición de réplicas recientes de “espadas toledanas” que se llevó a cabo el año pasado en sus salas.
3. Explíquenos si se piensa seguir usando al museo como salón de eventos de alquiler –tal cual lo aseveró la propia directora del MAAC al Diario EL UNIVERSO–, y que nos explique cómo esto encaja dentro de la misión del museo.
4. Aclárenos por qué el museo, al cumplir uno de sus aniversarios, diseñó y organizó una muestra para graficar el ideal “artístico” de la revista Hogar (titulada Pinceles, colores y mujeres) y por qué entre las obras figuraba una de la Directora del MAAC. Al respecto, nos preguntamos si esto es éticamente aceptable, dada su posición de directora. Explíquenos, además, de qué forma la misión del museo se compagina con el hecho de poner su supuesta autoridad académica al servicio de intereses comerciales como estos.
5. Dado que la ley de transparencia obliga en lo legal y nuestros derechos de ciudadanos en lo moral, pedimos que nos proporcione, para hacerlo público a la ciudadanía, el presupuesto del museo y sus áreas relacionadas, con un detalle de la distribución de gastos.
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6. Quisiéramos saber cuál ha sido, hasta la fecha, la asistencia pagada al museo, en dólares y en personas. Nos preguntamos si en un país pobre como el nuestro, se justifica el cobro de la entrada, a riesgo de sacrificar el acceso a la cultura.
7. Quisiéramos saber qué estrategias de difusión se han ejecutado para que inversiones como Umbrales puedan llegar en toda su dimensión, a públicos verdaderamente amplios.
8. Nos preguntamos por qué no ha habido en el museo una programación coherente y fundamentada de eventos de artes visuales, habiendo transcurrido tanto tiempo desde su apertura.
9. Quisiéramos saber por qué la directora del museo no luchó públicamente en contra de los recortes presupuestarios del Banco Central, o si fuese el caso, quisiéramos saber si su posición es de aceptación y complacencia con dichas medidas.
10. Si en respuesta a algunas de estas inquietudes, se esgrime el argumento de los recortes presupuestarios como factor determinante en la labor del museo que ahora cuestionamos, nos preguntamos entonces si la directora piensa quedarse trabajando indefinidamente de aquella forma, manteniendo el tren actual de gastos (cuyas cifras y forma de repartición esperamos).



















