La Av. Francisco Huerta Rendón fue señalizada como unidireccional, sin que se disponga la variación.

Cuando la avenida Francisco Huerta Rendón, en el sector de Lomas de Urdesa, se vuelva unidireccional, moradores de la calle Séptima tendrán que seguir hasta la Sexta para llegar a la Av. Carlos Luis Plaza Dañín (ver infografía).

Ello representa un esfuerzo molestoso para Carlos Luis Jiménez:  “Los moradores de los condominios de la Séptima, además de soportar el ruido del tráfico fluido, si queremos bajar a cortas distancias, por ejemplo, la farmacia Victoria,  tenemos que darnos la vuelta”, cuestionó.

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El cambio de sentido a unidireccional de la Av. Francisco Huerta y de las calles Sexta y Séptima regirá dentro de pocos días, según Roberto Pólit, director de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG), aunque las seis señales unidireccionales para guiar a los conductores fueron colocadas hace casi un mes.

Los dos carriles de la Francisco Huerta serán únicamente de subida y mientras los letreros que dicen “una vía” siguen tapados con plásticos negros hasta que se disponga el cambio, los vehículos continúan circulando en ambas direcciones.

Quienes vayan a las ciudadelas Urdesa o Alborada deberán ubicarse en el lado derecho de la calle Francisco Huerta para tomar la avenida Las Aguas.  Quienes se dirijan a la Av. Carlos Luis Plaza Dañín tendrán que girar por la Séptima y seguir por la Sexta, para salir a esa avenida.

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En esas vías también se instalaron letreros unidireccionales. Por ellas ya no podrán subir vehículos sino que facilitarán al descenso de los que vienen de Las Aguas y la Francisco Huerta.

En esta última avenida se han colocado cuatro avisos que indican no parquearse y otros dos con las rutas alternativas. En la intersección de la Francisco Huerta, la calle Séptima y Las Aguas se construyó un triángulo de cemento con arborización para dividir la vía y facilitar la distribución del tránsito unidireccional.

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“En ese pedacito antes del triángulo, se formaba un congestionamiento terrible en horas de la mañana y como a las cinco de la tarde. Como ya va a ser una vía, tal vez los que vengan de abajo puedan avanzar más rápido”, dijo Washington Baldeón, quien diariamente conduce por ese sector.

La variación del sentido de esas tres calles, aseguró Roberto Pólit, fue un proyecto conjunto entre la CTG y el Municipio de Guayaquil para evitar accidentes de tránsito y congestionamiento vehicular.

A Valeria Martínez lo que le preocupa es que las señales se hayan colocado antes de finalizar la obra. “Lo que sí puede generar accidentes es eso de que las señales estén puestas cuando esto no está habilitado todavía el camino. No saben la confusión que generan”, dijo.