Tres personas murieron y otras 30 sufrieron quemaduras leves y principios de asfixia en un incendio que destruyó este martes un geriátrico de las afueras de la capital argentina, informaron fuentes policiales.
 
El fuego se desató poco después de la medianoche en una de las habitaciones de una residencia para ancianos de la localidad de Quilmes, a 25 kilómetros al sur de Buenos Aires, y rápidamente se extendió por el resto de la casa de dos pisos.
 
Las fuentes precisaron que los tres cuerpos sin vida, que corresponden a dos mujeres y un hombre de entre 74 y 90 años, fueron retirados de la habitación donde se originaron las llamas.
 
La mayoría de los internos dormía cuando comenzó el siniestro, lo que obligó primero a los vecinos y luego a los bomberos a arrastrar las camas en las que se encontraban hacia la salida de la residencia.
 
"Encontramos a muchos de los ancianos acostados e inmóviles, asustados por el fuego y asfixiados por el humo, y tuvimos que arrastrar sus camas hasta la puerta del edificio para sacarlos de allí", relató a medios locales uno de los vecinos que colaboró en la evacuación del geriátrico.
 
Otro vecino denunció la precariedad del funcionamiento del establecimiento y aseguró que, cuando comenzó el incendio, la atención de los internos estaba a cargo de "una sola enfermera".
 
El secretario de Salud de la municipalidad de Quilmes, Pablo Garrido, afirmó que el geriátrico siniestrado tenía las habilitaciones correspondientes y dijo que el sistema de evacuación "funcionó" al momento de la tragedia.
 
De todos modos, en declaraciones al canal de televisión por cable Todo Noticias, resaltó que los peritos deberán determinar las causas del desastre y las condiciones en que se encontraba la casona de dos plantas donde funcionaba el geriátrico.
 
Respecto a los ancianos evacuados y derivados a centros asistenciales de la zona, destacó que "evolucionan todos favorablemente" y que ninguno tiene lesiones de gravedad.
 
En Argentina todavía sigue vivo el recuerdo de la tragedia que enlutó el último fin de año, cuando un incendio en una discoteca de Buenos Aires dejó un saldo de 192 muertos y más de 700 heridos.