Con el visto bueno de su aliado, el presidente Néstor Kirchner, el jefe de gobierno (alcalde) de Buenos Aires, Aníbal Ibarra, adoptó ayer la audaz decisión de poner en juego su permanencia en el cargo a través de una consulta popular. El mandato de Ibarra, reelegido en el 2003, es de cuatro años.

El alcalde bonaerense hizo el anuncio el lunes en la noche mientras su gobierno sufre las consecuencias del incendio de una discoteca, el pasado 30 de diciembre,  en la que murieron 192 jóvenes.

Ibarra ha sido duramente criticado por la falta de adecuadas medidas de seguridad en espectáculos públicos.