El secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, recomienda en un informe al Consejo de Seguridad difundido este martes desplegar una fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU en Sudán de 10.130  hombres.
 
Esta fuerza estaría destinada a ayudar a Sudán a enfrentar las múltiples  necesidades resultantes del acuerdo de paz global (CPA) firmado el 9 de enero  último en Machakos (Kenia) entre el gobierno de Jartum y el Movimiento/Ejército  Popular de Liberación de Sudán (SPLA) de John Garang, los ex rebeldes del sur.  Esa misión deberá tener "un mandato adecuado", destaca Annan.
 
Según el secretario general, esos 10.130 hombres incluirían a 750  observadores militares, 160 oficiales, pequeñas unidades que totalizan 5.070  hombres y una fuerza de protección de 4.150 hombres. Además, Annan sugiere  crear una fuerza de Policía civil de 755 efectivos.
 
El primer papel de esta fuerza será supervisar y vigilar que se respete el  acuerdo de paz, que puso fin a una guerra civil que lleva 21 años y que provocó  al menos 1,5 millones de muertos y alrededor de cuatro millones de  desplazados.
 
También deberá cooperar con los esfuerzos de la Unión Africana (UA) en  Darfur, particularmente en la perspectiva de las conversaciones de paz de  Abuja.
Deberá desempeñar tareas en materia de seguridad, como la protección de  civiles, si fuera necesario, así como del personal de Naciones Unidas.
 
Su papel será, asimismo, promover la reconciliación nacional, "desarrollar  una cultura de paz" en Sudán, establecer una fuerte presencia en materia de  vigilancia de los derechos humanos en Darfur y vigilar la situación en ese  ámbito en el conjunto de Sudán".
 
Según la propuesta de Annan, el mandato de esa fuerza sería inicialmente de  siete años, incluyendo las fases interinas del acuerdo de paz.
 
El llamado de Annan ocurre poco después que dos legisladores  estadounidenses lo instaron a emplear toda su autoridad moral para lograr que  el Consejo de Seguridad tome medidas contra los abusos en Darfur. En caso de no  hacerlo debería renunciar, dijeron ambos.
 
"Si el Consejo de Seguridad no logra tomar medidas significativas para  poner fin a la situación en el terreno, Annan debería renunciar como forma de  protesta", declaró el republicano Sam Brownback, quien estimó que "como  portavoz de los pueblos del mundo, Kofi Annan debería exigir enérgicamente al  Consejo de Seguridad de la ONU que se ocupe eficaz e inmediatamente del  genocidio de Darfur".
 
"No le reprocho a Kofi Annan lo que sucede en Darfur", declaró otro miembro  de la Cámara de Representantes, el también republicano Frank Wolf. "No controla  la acción del Consejo de Seguridad, pero le pido que utilice su autoridad para  exigir nuevas acciones", añadió, solicitando una resolución de la ONU.
 
Un portavoz de la ONU rechazó el llamado de Brownback y Wolf afirmando que  Annan no estaba en condiciones de imponer nada.
 
Fred Eckhard dijo que Annan estaba haciendo todo lo posible en este  terreno.
 
"Creo que es un error creer que (Annan) puede forzar (al Consejo de  Seguridad) a seguir determinado curso de acción, y que si no tiene éxito está  obligado a renunciar", señaló Eckhard.