Aunque el estratega Luis Fernando Montoya recuperó el estado de conciencia y los signos vitales tras la crisis que soportó en las últimas horas la más grave desde que le dispararon al asaltarlo, la clínica donde se encuentra internado informó el martes que sigue en estado crítico.
 
Su estado de salud se deterioró severamente el lunes y los médicos se vieron obligados a reanimarlo con líquidos y fármacos.
 
En un comunicado, la Clínica Las América de Medellín anunció el martes que el técnico sigue grave.   Luego de 48 horas de presentado el shock séptico como consecuencia de una neumonía derivada de la ventilación mecánica, Clínica Las Américas se permite informar que el estado del señor Luis Fernando Montoya Soto continúa siendo crítico.
 
Montoya tiene fiebre persistente de 42 grados centígrados, aunque su estado neurológico y la presión se mantenían estables y controlados.
 
El doctor Diego Lalinde, jefe de la unidad de cuidados intensivos y especiales de la clínica, precisó que la infección la generó un germen muy agresivo pero sensible a la mayoría de los antibióticos.
 
Con los antibióticos ha ido mejorando. Hablé con él; recuperó su conciencia y preguntó qué le había pasado en este tiempo que se perdió, informó Lalinde.
 
El galeno indicó a la prensa que   el choque séptico es una enfermedad grave que tiene una mortalidad de entre el 40-60%. Las primeras 48-72 horas nos indicarán si el paciente va mejor.
 
Por su parte, el presidente Álvaro Uribe lamentó la delicada situación en que se encuentra el técnico y solicitó a los colombianos unirse en oración para pedir por su pronta recuperación.

En este momento lo más importante es que todos lo colombianos le pidamos a Dios para que ilumine al equipo médico que está al lado de Luis Fernando, a ver cómo superamos esta emergencia. Que todos los colombianos nos unamos en oración para que recupere su salud, dijo el mandatario en Medellín.
 
El técnico de 47 años de edad permaneció muy deprimido en los tres últimos días, pero esto puede estar relacionado con el proceso infeccioso que se estaba incubando. Entre domingo y lunes cayó en un estupor profundo, quedando inconsciente.
 
Montoya, ex técnico del Once Caldas de Manizales, último campeón de la Copa Libertadores de América, podía hablar perfectamente antes de que cayera en la crisis.
 
Mientras el popular entrenador se debate entre la vida y la muerte desde el pasado 22 de diciembre, día del asalto en su residencia en Caldas, la Asociación de Estadística e Historia del Fútbol lo consideró como el séptimo mejor (técnico) del mundo.
 
Ignacio González, el neurocirujano que lo operó, advirtió por segunda ocasión en una semana sobre las expectativas de vida del entrenador.
 
Destacó que la evolución fue buena en las primeras 24 horas y espera que prosiga esta tónica en las siguientes 24, con lo cual Montoya podría salir de la grave crisis.
 
Si las condiciones permiten desconectar al profesor Montoya del respirador mecánico tiene una posibilidad de vida superior al 80%. De lo contrario, vamos a estar expuestos a infecciones como la de ahora que por último acabarían con su vida , subrayó el martes.
 
Se espera que en las próximas horas el tratamiento actual dé resultados y se estabilice su condición.