El propietario de una de las seis distribuidoras de gas de uso doméstico ubicadas en Carcelén (norte), Luis Jiménez, explicó ayer que no acogió la disposición del SRI sobre la emisión de notas de venta porque perjudica su margen de utilidad.
Actualmente, sostuvo, por cada cilindro de 15 kilos gana 32 centavos de dólar; adquiere la bombona de gas a $ 1,28 y la vende al precio oficial de $ 1,60.
Si acoge la norma tributaria, que obliga a los comerciantes a emitir comprobantes por cualquier monto de venta, dijo, deberá restar ocho centavos (costo de la nota de venta) al ingreso que le genera cada cilindro de gas.
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Jiménez señaló que espera una reunión de la Asociación de Distribuidores de gas de Pichincha, en donde se adopte una resolución del sector.
La preocupación por la reducción de la utilidad se repite en los minoristas. Una de ellas, Carmen Vargas, dueña de la tienda Abarrotes Carcelén.


















