Once personas murieron y otras siete resultaron heridas cuando el autobús en que viajaban cayó por un precipicio de 250 metros de altura, informó hoy la agencia de noticias Xinhua.
 
El autobús se dirigía hacia la ciudad de Kaili, en la provincia sureña de Guizhou, cuando se salió de la carretera y se precipitó al vacío, ayer por la tarde.
 
La Policía pudo rescatar a los siete supervivientes y recuperar los cadáveres de los otros once pasajeros antes del anochecer, agregó la fuente.
 
De momento, se desconoce la causa del siniestro.
 
Las carreteras chinas se encuentran entre las más peligrosas del mundo, debido a la mala señalización, el estado del asfalto y la escasa experiencia.