Un grupo de funcionarios de la Dirección de Educación hispana, entre técnicos y administrativos, se tomó ayer el edificio de la entidad para  impedir el ingreso de la directora, Rosario Pazmiño, a quien acusan de abuso de autoridad.

Pazmiño  dejó el cargo hace seis meses, pero  fue restituida por influencias políticas, denunciaron los manifestantes.