El Gobierno ofreció hoy buscar líneas de financiación para aumentar la pensión mínima de jubilación a 135 dólares mensuales, como le exigen cientos de pensionistas que protestan desde hace tres semanas.
El presidente ecuatoriano, Lucio Gutiérrez, suscribió hoy un "acta de compromiso", avalada por los dirigentes de los jubilados, que establece la formación de una comisión de expertos, que tendrá hasta el próximo domingo para encontrar una solución a las demandas de los manifestantes.
La comisión estará formada por funcionarios del Ejecutivo, el Congreso y el Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), explicó el jefe del Estado.
Con ese compromiso, el presidente Gutiérrez intenta sofocar las protestas que cientos de jubilados mantienen desde hace 21 días con la ocupación de varios edificios del IESS en algunas ciudades del país.
La suscripción del documento se efectuó en el Palacio presidencial de Carondelet, a donde acudieron los principales dirigentes de los gremios de jubilados.
"La comisión designada buscará la financiación permanente y definitiva a esta necesidad", enfatizó Gutiérrez.
Precisó que la comisión tiene como objetivo encontrar hasta el próximo domingo varias formas de financiación, que sean diferentes a una propuesta que el Gobierno hizo en días pasados sobre la base de elevar en un punto porcentual el Impuesto al Valor Añadido (IVA), que actualmente está en el 12 por ciento.
La mayoría de grupos parlamentarios ha anticipado que vetará el aumento tributario propuesto por Gutiérrez, porque afectaría a los consumidores.
El aumento tributario es también rechazado por los jubilados, quienes proponen financiar sus pensiones con el pago de una deuda que mantiene el Gobierno con el IESS, por unos 500 millones de dólares, según fuentes estatales, aunque varios analistas económicos la calculan en más de 2.000 millones de dólares.
Unos 90.000 ancianos, de los 240.000 pensionistas del IESS, reciben actualmente menos de 90 dólares mensuales, y hay casos de jubilados que apenas llegan a entre seis y diez dólares.
Los gremios de jubilados anunciaron que no depondrán la protesta y amenazaron con radicalizarla si la comisión no encuentra una solución a sus demandas.
















