La contaminación producida por las centrales eléctricas que utilizan carbón causa la muerte de casi 24.000 personas al año, afirmó un estudio divulgado ayer por Clear the Air, que pidió además que Estados Unidos aumente las restricciones a esas plantas.
El estudio Dirty air, Dirty power (Aire sucio, poder sucio, en inglés), indicó que de esas víctimas de la contaminación industrial, 2.800 mueren de cáncer de pulmón.
La contaminación del aire también es responsable de 38.200 ataques cardíacos anuales, situación que se podría controlar si el gobierno de EE.UU. fortalece las leyes vigentes de protección ambiental, según el informe.
Publicidad
Es la primera vez que un estudio nacional documenta el número de muertes y ataques cardíacos provocados por la contaminación derivada de las plantas eléctricas que funcionan con carbón.
El informe criticó los esfuerzos del gobierno de Bush por flexibilizar las leyes contra la contaminación del aire, lo que, a su juicio, producirá la muerte de casi 4.000 personas por asma, paros cardíacos y otras enfermedades vinculadas con las emisiones procedentes de dichas centrales térmicas.
Algunos representantes del sector eléctrico señalaron que el informe recurre a tácticas e investigaciones científicas de dudosa credibilidad, con el objetivo de mancillar la imagen de las empresas de servicio público.
Publicidad
Publicidad
El Instituto Edison Electric, un grupo de presión del sector energético, considera además que si el gobierno impone mayores restricciones, la consecuencia será un aumento de las tarifas de electricidad en el país.













