El presidente argentino, Néstor Kirchner, creó ayer por medio de un decreto, un organismo que investigará los aproximadamente 500 casos de desaparición y apropiación ilegal de niños durante la última dictadura militar.
El martes, el teniente coronel Guillermo Laborda confesó su participación en los asesinatos de seis opositores, cometidos durante la dictadura (1976-83).
Es la primera vez que un oficial en actividad del Ejército argentino confiesa su participación en crímenes de la dictadura castrense. En 1995, el ex capitán de la Armada Adolfo Scilingo, detenido en España- fue el primer militar en hacerlo, pero ya estaba retirado.

















