Ben Bernanke, uno de los gobernadores de la Reserva Federal, destacó este viernes el volumen de los envíos de dinero que hacen los migrantes en Estados Unidos a sus países de origen y dijo que suponen una oportunidad de incluir a este grupo en del sistema bancario estadounidense.
 
"Los envíos que fluyen a países en desarrollo exceden normalmente la asistencia oficial al desarrollo, son similares en magnitud a las inversiones extranjeras directas y son más estables que cualquiera de estos otros flujos", dijo Bernanke en comentarios preparados para una conferencia patrocinada por el Banco de Chicago de la Reserva Federal de Estados Unidos.
 
Una estimación del Departamento del Tesoro estadounidense valuó las remesas enviadas a los países en desarrollo en más de 90.000 millones de dólares en el 2003.
 
Pero Bernanke dijo que muchos de los que envían dinero a veces usan otros métodos que los de los bancos, como compañías de transferencias monetarias, y podrían estar perdiendo acceso a servicios financieros.
 
"El suministro del servicio de envíos es un método potencialmente eficaz por el que las condiciones financieras que prevalecen en el país podrían atraer a los migrantes que no usan los bancos", dijo Bernanke.
 
"Si los migrantes establecen cuentas bancarias para el propósito de sus envíos, podrían beneficiarse más probablemente de otros servicios ofrecidos por las instituciones, incluidos servicios de depósito directo, cuentas de ahorro y préstamos al consumidor", dijo.
 
El texto, que fue divulgado en Washington, no hizo referencias al panorama de la economía de Estados Unidos o de la política monetaria.