Un alpinista diabético ha iniciado una expedición al Himalaya para enfrentarse al reto deportivo y humano de controlar la diabetes a más de 8.000 metros de altitud.
 
Iosu Feijoo, de 38 años, ya ha escalado algunas grandes cumbres de todo el mundo a pesar de ser dependiente de la insulina desde los 23 años, y está considerado el único deportista diabético en conseguir "los dos polos geográficos," dijo Esther Ruiz, portavoz de la Expedición Euskaltel al Everest 2004.
 
Feijoo contará con un nuevo tratamiento de insulina glargina-insulina basal de acción prolongada, de una dosis diaria, para realizar su proeza de ascender a la cima del mundo, el próximo mes de mayo.
 
"Tengo conocimiento de la cumbre, de mi enfermedad y la confianza de un nuevo tratamiento a base de insulina glargina que será mi seguro de vida para afrontar situaciones extremas en alta montaña, como por ejemplo durante las 12 horas finales de ataque a la cumbre", dijo Feijoo antes de partir junto a su compañero de expedición Ion Goikoetxea.
 
La novedad del tratamiento radica es que una única inyección permite mantener el mejor control glucémico y evitar episodios de bajada de azúcar.   
 
ENFERMEDAD MUNDIAL
 
Hace algunas décadas el ejercicio físico estaba contraindicado a los diabéticos y, sin embargo, hoy es una de las claves para controlar una enfermedad que en países como España afecta ya a casi cuatro millones de personas, casi el 10 por ciento de la población, y al 7 por ciento de la población mundial, según los últimos datos difundido en noviembre con motivo del Día Mundial de la Diabetes.
 
"No todo el mundo ha de ponerse como meta escalar montañas", dijo Feijoo expresando su optimismo en que los enfermos crónicos de diabetes pueden alcanzar una calidad de vida con los nuevos tratamientos.
 
"Basta con plantearse y conocer sus propios límites y esforzarse por vivir superándolos para alcanzar los retos de cada uno", añadió.