Dos nuevos extranjeros, un danés y un estadounidense, fueron secuestrados en Iraq, mientras que la cancillería italiana trabajaba con ahínco para lograr la liberación de sus secuestrados.
En Basora, al sur del país, insurgentes entraron en un hotel y raptaron a un empresario estadounidense, dijo el viernes el jefe policial de la ciudad, coronel Jalaf al-Maleki.
Según el coronel, los secuestradores vistieron de policías e ingresaron al hotel para ejecutar su operación. El estadounidense es de origen jordano.
Al-Maleki no dio más detalles, por lo que se desconoce si el secuestro tenía motivaciones políticas o era para cobrar un rescate. Desde el año pasado han secuestrado a ciudadanos iraquíes, en especial a los adinerados.
La cancillería danesa dijo que creía que un empresario de su nacionalidad había sido capturado. No suministraron más información y dijeron que no habían sido contactados por organización iraquí alguna.
En las últimas semanas, al menos 21 ciudadanos extranjeros han sido secuestrados en Iraq. Esta modalidad parece ser la nueva estrategia de los insurgentes para combatir a la ocupación y exigir la retirada de tropas.
Los secuestros han coincidido con el periodo de violencia más sañoso desde que Estados Unidos declarara en mayo del 2003 el fin de los combates de gran escala.
La gran mayoría de secuestros de los últimos días se han ejecutado en las carreteras al sur y oeste de Bagdad e involucra, sobre todo, a los ciudadanos cuyos países tienen tropas en Iraq. Se cree que al menos dos rehenes árabes están en poder de insurgentes.
En tanto, la cancillería italiana trabajaba intensamente para tratar de liberar a tres de sus ciudadanos y ofrecieron un discurso muy conciliador a las fuerzas de la anticoalición: Prometieron ayudar más a los ciudadanos iraquíes y tratar de disuadir a las fuerzas estadounidenses a que hicieran lo mismo.
Los esfuerzos italianos llegan días después de que un rehén italiano fuera ejecutado por sus captores iraquíes.
Japón pasó por la misma situación que Italia, aunque los primeros pudieron liberar a tres de sus ciudadanos tras una semana que provocó una tormenta política en el país asiático. Los tres rehenes japoneses se encontraban el viernes en Dubai para ser sometidos a una revisión médica antes de volar rumbo a Tokio.
La embajada de China confirmó el viernes que un ciudadano chino fue puesto en libertad.
Mientras, Rusia continuaba sus operaciones de evacuación de nacionales rusos y envió otro avión a Iraq. Moscú dijo, sin embargo, que muchos optaron por permanecer en el país. La medida rusa se tomó el jueves, tras el secuestro el jueves de tres rusos y cinco ucranianos. Los ocho ya han sido liberados.

















