Al menos 22 personas, entre ellas dos atacantes suicidas, murieron este martes en enfrentamientos entre presuntos terroristas y la policía, cuando las fuerzas de seguridad allanaron un lugar sospechoso cerca del palacio presidencial.
Por lo menos 41 personas han muerto en el peor brote de violencia en esta antigua república soviética, aliada ahora de Estados Unidos.
Hubo informaciones sobre tiroteos y explosiones que se sucedieron a lo largo de todo el día en la capital uzbeca, Tashkent.
En el barrio norteño de Yalangach, la policía dio el alto a un vehículo y sus dos ocupantes saltaron de inmediato y detonaron las cargas explosivas que llevaban adosadas al cuerpo, muriendo ambos y tres policías, además de quedar heridos cinco más, dijo un funcionario del Servicio de Seguridad Nacional que no quiso dar su nombre.
Una fuente del Ministerio del Interior apostada frente al edificio de apartamentos dijo que 16 presuntos terroristas fueron muertos en el lugar: 11 hombres y cinco mujeres. Algunos fueron abatidos por la policía y otros se suicidaron al detonar granadas de mano, agregó el funcionario, que no quiso ser identificado.
En un edificio de apartamentos situado a unos 100 metros del lugar, un reportero de Associated Press vio cinco cadáveres tendidos en una acera. La policía y agentes de civil armados con fusiles automáticos Kalashnikov vigilaban el lugar mientras eran colocados los cadáveres en camillas.
La embajada estadounidense en Tashkent dijo el martes por la mañana que ocurrió una explosión cerca de un control policial en la carretera que conduce a la residencia oficial del presidente Islam Karimov.
Además de los muertos en Yalangach, la policía uzbeca mató a otros ocho presuntos terroristas que había atacado un puesto de control policial en las afueras de la capital, indicó la agencia noticiosa ITAR-Tass. La información no pudo ser confirmada.
La policía realizó el martes varias operaciones en Tashkent y las zonas vecinas, dijo la vocera del Procurador General Svetlana Atikova.
Farida Raupkhajayeva, una residente de 50 años de Yalangach, contó que cuatro mujeres llegaron en la madrugada del martes a un control policial en un vetusto automóvil.
Una de las mujeres, vestida completamente de negro, se apeó y se acercó a un autobús. La policía le dio el alto, contó Raupkhajayeva. Cuando se negó, le dispararon a las piernas y a continuación la mujer detonó la carga explosiva que llevaba. La fuerza de la explosión le arrancó la cabeza, que cayó en el jardín de una residencia cercana, dijo la testigo Hairniso Supiyeva, de 64 años. Una puerta metálica quedó abollada por la metralla.
Las otras tres mujeres entraron entonces en un edificio de apartamentos y la policía inició un asedio de casi cinco horas para capturar a los sospechosos. Un residente del edificio, que se negó a dar su nombre, dijo que las tres mujeres llevaban velos que sólo mostraban sus ojos, algo desacostumbrado en Uzbekistán.
El vocero del ministerio ruso de Relaciones Exteriores Ilkhom Zakirov dijo que los soldados y la policía utilizaron camiones vacíos y transportes blindados de personal para bloquear el acceso a la residencia de Karimov.
Las redadas siguieron a dos días de violencia que comenzaron el domingo por la tarde, cuando murieron 19 personas y quedaron heridas 26, incluyendo dos atacantes suicidas, en dos ataques contra la policía y la explosión de un lugar oculto utilizado para fabricar bombas.
Fue el primer brote terrorista en este país mayormente musulmán desde que el gobierno secular apoyó decididamente a Estados Unidos tras los atentados del 11 de septiembre del 2001. En Uzbekistán se encuentran centenares de soldados estadounidenses en una base militar cercana a la frontera con Afganistán.
El presidente ruso Vladimir Putin ofreció el martes sus condolencias a Karimov en una conversación telefónica, y ambos líderes analizaron los aspectos prácticos de aumentar la cooperación en el frente antiterrorista, dijo el servicio de prensa del Kremlin.
Karimov atribuyó la violencia a los extremistas islámicos y dijo que fueron practicadas varias detenciones.

















