Las mujeres que alumbran a su primer bebé mediante cesárea corren el doble de riesgo de dar a luz a un pequeño muerto en su segundo parto –es decir, un mortinato–, según un estudio publicado el pasado jueves en la revista médica The Lancet.

Los investigadores, dirigidos por Gordon Smith, de la Universidad de Cambridge (sureste de Inglaterra), examinaron 120 nacimientos en Escocia entre 1992 y 1998.

Dijeron que la proporción semanal de mortinatos entre las mujeres que habían alumbrado por cesárea en su primer parto era de 2,5 por 10.000, mientras que en casos de parto natural la relación era de 1,4 por 10.000.