Las estocadas a la clase trabajadora son implacables.

Se ha eliminado el retiro de fondos de reserva –quedaron para la jubilación–, ahora sugieren suprimir los décimos con la unificación salarial y por último las utilidades, en este sistema deficiente no es raro que quieran siempre perjudicar al trabajador ecuatoriano y que vengan a radicarse empresas extranjeras para que lo exploten en su propia patria.

Esperamos que se haga conciencia de que las utilidades no se han pagado en la mayoría de las empresas, porque los negocios están sobreviviendo, y que si tenemos trabajo es un milagro de Dios.

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Guillermo Bernal
Guayaquil

¿Quieren quitar ese mísero 15% del pago de las utilidades?

¡Qué política más servil!

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Para salir adelante no es necesario besarle los pies a ningún extranjero inversionista.

Luis Antonio Vanegas
Guayaquil

No estoy de acuerdo con esa idea del Gobierno sobre suprimir las utilidades.

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Luego nos vendrán con que, como no dan las utilidades, no pagarán impuesto a la renta, es decir, todos trabajarán a pérdida. Eso es irresponsabilidad.

Los empresarios serios y competitivos siempre han pagado bien sus utilidades.

Ahora la competitividad viene por el conocimiento y la tecnología en gran cantidad; el trabajo laboral no aporta más que el 30% a la riqueza, así que el dejar de pagar utilidades no los volverá más competitivos sino que desestimulará a sus trabajadores.

Santiago Salazar
Guayaquil

Triste idea alocada en detrimento de todos quienes aún estamos dolidos por haber atravesado una crisis bancaria vergonzosa, de quienes están fuera del país buscando cómo subsistir en medios extraños y hasta ofensivos, recibiendo tratos despóticos, humillantes  y en definitiva de quienes todos los días estamos hasta el cuello con deudas y nudos en el estómago porque nos falta la comida.

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No debemos sucumbir a los embates de la nueva generación de “Chicago y Harvard”, aquella que hundió a la patria y no la deja resurgir.

Ojalá no prospere ese desatino.

Carlos Julio Carrión
Guayaquil
No estoy de acuerdo con que el Gobierno Nacional quiera suprimir el pago de las utilidades a los trabajadores del país.

Los empleados contribuyen al progreso de las empresas y a que estas generen utilidades, por lo tanto están en pleno derecho a tener participación en las mismas. Sin su contingente, ninguna empresa podría subsistir ni producir un beneficio.

María del Carmen Terán
Guayaquil

Estoy en desacuerdo con tal propuesta en esta época en que todo está tan caro y los sueldos tan bajos.

Parece que solo se quiere favorecer a los empresarios. El pago de las utilidades es un derecho que los empleados tenemos, no es un regalo, pues también somos parte productiva de las empresas.

Elena Moreira Villao
Guayaquil
Es la legislación ecuatoriana, con todas sus garantías y elementos constitutivos de Derecho, la llamada a dar seguridad jurídica a la inversión extranjera.

Cabe señalar que es en las empresas privadas donde más se pagan utilidades y cumplen con todos los requisitos de la ley, ya que tienen una imagen internacional y una marca.

¿Pretenden ahora atentar contra otro derecho del trabajador?

Ni siquiera se idean medidas compensatorias.
Definitivamente, esa no es la vía. El Gobierno más bien debería preocuparse por ver si se pagan las utilidades.

¿Creen que todas las instituciones, empresas, lo hacen?

Andrés León
Guayaquil

El decimotercero, decimocuarto, decimosexto, compensación por el costo de la vida, transporte, jornada de 40 horas y obviamente la participación de utilidades, no son otra cosa que la respuesta natural histórica que se ha debido buscar para compensar el deficiente e injusto sistema remunerativo que tenemos en nuestro país.

Claro que estas son conquistas laborales que se deben respetar, aunque lamentablemente han sido  el producto de la demagogia carente de creatividad y transparencia de los políticos.

Por esto es que el Gobierno no debe pensar en la eliminación de una conquista, sino en implementar un sistema salarial que permitiendo una equivalencia justa hasta lo hoy actuado, a su vez produzca confianza en el sector empresarial y de este modo haya estabilidad, que es lo que busca todo inversionista.

Si se hace esto se estaría aumentando de manera sostenida el poder adquisitivo de los trabajadores en general.

Claro que esto implica la revisión integral del Código del Trabajo, de la Ley de Seguridad Social, etc. Es decir, no se trata de un decreto o una ley aislada, sino de una política de Estado que tomará tiempo discutirla y ejecutarla.

Toca al Gobierno encarar este tema de manera clara y muy profesional.

Leonardo Castillo Manrique
Guayaquil