La embajadora de EE.UU. en Quito, Kristie Kenney, dijo ayer que la deportación del sacerdote Carlos Flores, acusado de irregularidades en la administración del distrito aduanero de Quito, está a cargo de la justicia de su país.

“En este caso el camino más rápido es la deportación y al momento eso está en manos de la justicia de mi país”, indicó Kenney, quien felicitó a las autoridades de EE.UU. por la captura de Flores.