La segunda vez que Bolillo Gómez se quitó la chompa, lo hizo con furia. Aquella prenda de color azul eléctrico voló y cayó cerca de las piernas de Elkin Sánchez, el preparador físico. Sus ojos azules, inyectados del matiz de la rabia –rojo sangre– demostraban que no estaba conforme. Y eso que Ecuador estaba ganando 2-0.

Faltaban solo 5 minutos para el final. El frío era aterrador y Venezuela, increíblemente, se fue al ataque. Gómez se ganó la segunda ovación de la tarde ¡solo por sacarse la chompa y mandarla al... banco de los suplentes!

La primera vez que lo aplaudieron fue por esa entrada magistral. Había levantado los brazos. Había sonreído. Y también había hecho su picadito, un paso de baile ya patentado y característico.

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En cambio, Richard Páez salió con un paso sobrio, alimentado por la silbatina de los ecuatorianos. Vestía una chompa roja que le llegaba hasta las rodillas. Y Bolillo fue quien se atrevió a cruzar la pista y darle un abrazo. Juego limpio, muchachos.

Después Gómez se dejó caer en la silla que estaba encadenada a las otras. Ordenó que sacaran la cadena y Santiago Jácome le hizo caso. De pronto casi 15 mil pechos elevaron el monosílabo del triunfo en el fútbol, largo, tendido... “¡goooooool!”.

El DT de la Tri no vio el gol. Solo como La Sombra Espinoza llegaba hasta él. Desde ahí salió a gritar palabras que sus muchachos no le oían, que interpretaban por su gesticulación ardiente, desbocada.

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Gómez está más flaco. El pantalón del calentador le quedaba muy flojo. Pasaban los minutos y el juego continuaba 1-0. Ulises De la Cruz pateó un tiro libre. Lo erró. El técnico volvió a levantarse el pantalón hasta las costillas como reprimenda, mientras los últimos rayos de sol se filtraban en el estadio.

Richard Páez, DT de los venezolanos, se puso más nervioso. Se había quitado la chompa roja y la reemplazó por una leva caqui. Si esa era una cábala no le funcionó, porque Carlos Tenorio anotó el segundo gol ecuatoriano.

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Pero Bolillo quería más. No goles, sino táctica. Y los muchachos se lanzaron a un gol furibundo, pero imposible. No le hacían caso, hasta que se sacó la chompa con furia, porque no le prestaban atención. Pitazo final. Gómez recuperó la compostura y felicitó a sus pupilos. “Bien muchachos”, les dijo con una sonrisa, pero también con el deseo de los próximos compromisos sean mejores y menos sufridos que el de ayer en el debut.

HABLAN LOS DT

“El equipo dio más de lo que yo pensaba, porque es un comienzo jugar de local, con tanta tensión. Ahora vamos a ir a ganar a Brasil, es lo que todos queremos. Con el respeto que tenemos por el rival, pero a veces los espantos asustan más de lejos que de cerquita”.
HERNÁN DARÍO GÓMEZ
DT DE ECUADOR

“Respeto a los rivales, porque son rivales, pero ya no es el respeto como hacía Venezuela que respetaba tanto al rival que se irrespetaba a sí mismo”.
RICHARD PÁEZ
DT DE VENEZUELA