Al menos 24 guerrilleros y paramilitares muertos, así  como 52 presuntos rebeldes y colaboradores de las FARC capturados dejaron el  fin de semana operaciones del Ejército y la Policía en Colombia, donde dos  atentados dinamiteros causaron heridas a seis civiles y grandes daños  materiales.
 
El mayor número de muertos se produjo el sábado en una zona montañosa de la  localidad de Chita (200 Km. al norte de Bogotá), donde tropas del Ejército  abatieron en combates a 17 insurgentes de las FARC, dijo el comandante de la  institución, general Carlos Ospina.
 
Los enfrentamientos se desataron luego de que los efectivos militares  localizaran un campamento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia  (FARC) en el límite entre los departamentos de Boyacá y Casanare, en una acción  en la que fueron confiscadas 12 armas de fuego y 1.000 cartuchos.
 
Entretanto, seis paramilitares de extrema derecha murieron el sábado en un  choque con el Ejército en una zona rural del municipio de Sucre (400 Km. al  noreste de Bogotá, en el departamento de Santander). En la acción fueron  incautados cinco fusiles y una subametralladora.
 
Un paramilitar también murió el sábado en un combate con las tropas en el  noroccidental municipio de Yondó, departamento de Antioquia, agregó el reporte  oficial.
 
La ofensiva contra los grupos ilegales en Antioquia también arrojó el  sábado la captura de 52 presuntos guerrilleros y colaboradores de las FARC,  incluidos un jefe rebelde, médicos y funcionarios regionales, en una gigantesca  operación realizada por 1.100 efectivos del Ejército, la Policía, la Fuerza  Aérea y la Fiscalía.
 
El director operativo de la Policía, general Alfredo Rodríguez, dijo este  domingo que la operación se llevó a cabo en las localidades de Urrao, en una  zona considerada como un "santuario" de las FARC, Chigorodó y en la ciudad de  Medellín, capital de Antioquia.
 
Rodríguez precisó que entre los detenidos se halla el número dos frente 34  de las FARC, Eduardo Sánchez (alias Alacrán), dos médicos del hospital de  Urrao (500 Km. al noroeste de Bogotá), el secretario de planeación municipal,  una líder comunitaria, tres telefonistas de la localidad y un piloto del  programa de salud de la gobernación de Antioquia.
 
El oficial aseguró que las autoridades ingresaron en Urrao a un "santuario"  de las FARC, donde permanecieron cautivos y fueron asesinados el pasado 5 de  mayo por ese grupo el gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria, el ex  ministro de Defensa Gilberto Echeverri y ocho militares, durante una fallida  operación de rescate.
 
Simultáneamente con esas operaciones, un atentado con bomba causó el sábado  heridas a tres personas y la destrucción de un planta procesadora de leche en  el municipio de Yarumal (Antioquia), en un hecho atribuido a las FARC, la mayor  guerrilla del país con 17.000 combatientes.
 
Al condenar el ataque, el presidente Álvaro Uribe ofreció una recompensa de  52.000 dólares por información para capturar a los atacantes y advirtió que su  gobierno no permitirá que los grupos ilegales cometan actos terroristas para  afectar la campaña de las elecciones regionales del 26 de octubre.
 
Las autoridades también culparon a las FARC de la explosión el viernes de  tres cilindros-bomba en una base militar de la ciudad de Ipiales, fronteriza  con Ecuador, en una acción que dejó tres heridos y grandes daños materiales.
 
Mientras tanto, este domingo la Infantería de Marina desactivó diez cargas  explosivas en una vivienda de la norteña localidad de Ovejas, en lo que  describió como una casa-bomba.
 
Según el Ejército, un total de 1.427 rebeldes y paramilitares murieron en  los primeros ocho meses de 2003 en combates con esa fuerza, mientras que 5.795  fueron capturados.