Analistas dicen que Jefe de Estado debe reconcentrar la autoridad. Y que la sociedad está desorientada.

Un desgaste acelerado del Gobierno, debilidad de la autoridad presidencial, una sociedad desorientada y el riesgo de que los conflictos sociales y políticos se multipliquen, es el panorama de las actuaciones del régimen del coronel Lucio Gutiérrez.

Así lo ven analistas políticos y representantes de sectores sociales, quienes consideran que el Gobierno y el presidente de la República han dado muestras de improvisación y de ausencia de lineamientos claros en los cinco primeros meses de mandato. No solo frente a los problemas del país, como los últimos paros y amenazas de otros, sino en el manejo de los conflictos y contradicciones que se dan en el propio gobierno.

Después de anunciar que no había posibilidades económicas de aumentar los sueldos y de amenazas con cancelarlos, el régimen, luego de 30 días de huelga de los maestros, llegó a un acuerdo con ellos y cedió a la mayoría de sus peticiones.

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Aunque se decidió cancelar a doce dirigentes y funcionarios petroleros debido al paro que mantienen los trabajadores del sector, hoy esa es una de las condiciones –aparte de la salida del ministro del ramo, Carlos Arboleda, y de la no privatización de la producción petrolera– que le ponen al Gobierno para terminar el paro.

Los sectores sociales organizados, con capacidad de movilización y de presión, están percibiendo una autoridad presidencial débil que no está clara en sus propuestas al país, dice el analista político Felipe Burbano de Lara.

“Siento que el Gobierno no puede con la situación actual y que su interés está en mantener un poco el orden, pero ese orden otra vez me parece que va declinando”, sostiene el analista Eduardo Castillo.

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Además de su incapacidad para gobernar, según el analista Simón Pachano, el Gobierno también ha demostrado su incapacidad para negociar porque no tiene propuestas, definiciones ni ideas claras.

Mientras no resuelve con los petroleros, mañana el Gobierno enfrentará también un paro de 48 horas de los transportistas públicos.

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“Es que lo están probando a este Gobierno en una relación de fuerzas”, dice Burbano, quien añade que el riesgo, en este caso, es que se multipliquen los conflictos para exigir demandas y privilegios.

Todas estas movilizaciones, continúa Burbano, tienen también un trasfondo político que cuestiona el manejo del ministro de Economía, Mauricio Pozo, con el FMI, y por tanto, otro riesgo podría ser el aborto del programa económico.

Infraestructura política
“No se puede aprender a gobernar en el Gobierno”, asegura Pachano, al tiempo de agregar que hay un desgaste “aceleradísimo” del régimen, no solo a causa de la improvisación y desconocimiento, sino también por falta de una estructura política de apoyo.

“Tiene simplemente un grupo de amigos, y más bien, los partidos que podrían ayudarle, que son Pachakutik y el MPD, están más o menos marginados del Gobierno y no juegan un papel fundamental”, puntualiza.

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Pero incluso Pachakutik analiza su permanencia en la alianza con el Gobierno, después de la renuncia del primer funcionario de sus filas. Virgilio Hernández, quien ocupaba la Subsecretaría de Gobierno, decidió hacerlo por inconformidad con las políticas del presidente Gutiérrez.

Desorientación
Como causa y efecto, según Castillo, hay una sociedad desorientada, “porque si no se hubiese llegado a esa desorientación no se hubiese llegado a estos extremos”.

Es la propia sociedad que no atina sino a querer buscar mesías salvadores y como no los hay, se profundiza cada vez el problema económico social.

El gobierno no ha tenido hasta ahora una oposición firme, pero cuando la tenga, indica Pachano, el futuro va a ser aún más difícil.

Por eso, puntualiza, lo primero en este momento es ponerse a gobernar, esto significa sentarse a enfrentar los problemas del país.

Burbano considera que “hay que reconcentrar la autoridad presidencial que se ha dispersado mucho en una serie de funcionarios de mal nivel”.

Los paros

En cinco meses
Durante el gobierno del presidente, coronel Lucio Gutiérrez, quien asumió el poder el 15 de enero del 2003, se han dado 31 huelgas y paralizaciones. Marzo fue el mes que más paros registró: 9 en total.

Distintos sectores
Los paros y huelgas han venido de distintos sectores como maestros, transportistas, empleados de la salud, del sector eléctrico, servidores públicos de varios ministerios, de centros penitenciarios, de sectores productivos como el maderero y bananero.

De la salud
Los empleados de la salud son los que más se han paralizado: en nueve ocasiones, unas en todo el país y otras  localmente en diferentes provincias.

Transporte y educación
Luego están los transportistas, que han paralizado sus actividades por seis ocasiones, en las que se incluyen los paros de los taxistas no legalizados; mientras que del sector educativo se han producido cuatro paros de actividades, algunos solo provinciales.

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