Después de diez años de construcción, el almacenamiento oficial de aguas en la represa de las Tres Gargantas, situada en el centro de China, comenzó ayer, pese a la persistencia de grietas en esta gigantesca obra, la más importante del mundo.

En dos semanas de vertido en un estanque de 436 km de largo, el nivel del Yangtsé, el río más largo de China, debe ser llevado a 135 metros por encima del nivel del mar. 

La controversia en torno a esta obra, de una altura de 185 metros, se ha  reactivado tras las últimas inspecciones que mostraron que la reparación de las aberturas no fue un éxito completo. Un ingeniero que inspeccionó las obras expresó su inquietud por las hendeduras persistentes.