En abril de ese año, la norma que creó el fondo especificaba que los excedentes que recibía el país por la comercialización de cada barril de crudo se convertirían en su fuente de ingresos. Con la Trole I, se incluyeron otras fuentes también petroleras: los excedentes que obtiene el Estado por el transporte de crudo por el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (Sote) y por las ventas internas de combustible.
El país exportó en enero último 575.652 barriles de petróleo a un promedio de 24,84 dólares por barril. En febrero, la venta alcanzó los 394.009 barriles. De acuerdo con una fuente del Ministerio de Economía, antes de asignar lo ahorrado a los partícipes del fondo –a finales de año– el Banco Central debe comparar los ingresos presupuestados con los efectivos.


















