El secretario de la Administración pública dice que uno de los defectos de Lucio Gutiérrez es ser confiado.

El 21 de enero del 2004, cuando cumpla cuatro años la asonada militar que derrocó al gobierno de Jamil Mahuad, el secretario de la Administración Pública, coronel Patricio Acosta –que participó junto al presidente de la República, coronel Lucio Gutiérrez en aquel movimiento–, publicará un libro con su testimonio.

Puede decirse que está “haciéndole la competencia” al propio Gutiérrez, que tiene el mismo proyecto, pero poco tiempo para escribirlo.

Acosta tiene ya el primer capítulo, en el cual narra cómo empezó a organizarse el movimiento de los coroneles. La historia del partido Sociedad Patriótica 21 de Enero será uno de los temas finales del texto.

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Pregunta: ¿Quién está manejando actualmente el partido si todos sus dirigentes, desde el presidente nacional, están en cargos públicos?
Respuesta: El partido tiene que tomar otro rumbo; tiene que definirse otra estructura en las provincias y fortalecerla. Ahora no hay actividad de partido porque todos quieren los puestos. Si Lucio decide quedarse en la presidencia no hay problema; si no, le correspondería el segundo, en este caso yo, que soy el vicepresidente, si hay el respaldo del Comité Ejecutivo.

P: El señor Rodrigo Braganza gestionaba puestos en los ministerios a nombre suyo, ¿acaso usted es el ‘padrino’ de los cargos públicos?
R: Esto se decía, pero ya no se dice. La verdad es que como hay una alianza –y que en varias provincias no es solo con Pachakutik– obviamente ellos tenían sus postulantes. En las respectivas provincias, a través de sus directivos, se hicieron las listas. Hubo un grupo  formado por el Comité Ejecutivo Nacional para que supervise los nombres. Luego vinieron acá, como yo no conocía ni al 85%, yo tenía que respetar esas listas.
En base a esto yo mandaba papelitos indicando que se considere a tal persona para tal cargo solicitado por cada provincia. Algunos no ocuparon los puestos porque no cumplían los perfiles.

P: ¿Quiere decir que las listas se conformaron bajo la premisa de pagar favores políticos?
R: No, yo era un primer filtro. Las cartas solo pedían que se consideren los nombres. Pero cada institución tenía que analizar e investigar a las personas propuestas y tomarles pruebas, si estaban aptas se las contrataba.

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P: ¿Y por qué el presidente Gutiérrez no investigó también los antecedentes de su ex ministro de Vivienda, Nelson Álvarez, que fue acusado de estafa?
R: Aparentemente no hay hombre bueno. Yo le pregunto a usted si en gobiernos anteriores hicieron esto. Creo yo que hemos actuado con transparencia, es cierto que en algunos casos no se hizo. Lo que pasa es que el Presidente es una persona que jamás desconfía de nadie.

P: ¿No es eso mucha ingenuidad del Presidente?
R: Puede ser, sí señorita. Ese es uno de sus defectos. Pero mire usted la transparencia de su alma y de la intencionalidad de todos sus actos. Él es un militar atípico porque tiene otra formación. Él es un hombre visionario. No toma, no fuma, no dice malas palabras...

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P: ¡Qué aburrido!...
R: (Risas) ¡Pero sí baila!

P: ¿Tampoco desconfía de su cuñado Napoleón Villa?
R: No, tampoco desconfía.

P: ¿No le quedó la duda?
R: Puede quedar, sí y no. Puede quedar como una mala intención de otros.

P: ¿Al presidente le molestan las críticas de nepotismo? Su hermana Susana es consulesa en Buenos Aires...
R: El hermano de Heinz Moeller, Werner, es cónsul en Alemania, ¿y quién ha dicho nada?... Y nos han pedido que, por Dios, le dejemos un año más. ¿Se da cuenta? Cuando las cosas pasan al ámbito político pueden ser fácilmente tergiversadas. Eso es lo malo de la política. Por eso queremos demostrar que sí se puede hacer otra clase de política, queremos demostrar que sí podemos cambiar... En campaña, recuerde usted qué no se nos dijo: hubo agravios, se nos insultó... fue bárbaro.

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P: Ustedes respondieron la denuncia de maltrato familiar que divulgó el candidato opositor, Álvaro Noboa
R: No. Eso contestó la misma hija (Viviana).

P: ¿Usaron a la niña?
R:  Ella no insultó a nadie, fue una defensa legítima de un hijo; fue su derecho. Contestamos con guante blanco.

P: ¿De qué cambios puede hablar el presidente si está haciendo las mismas cosas que criticó de sus antecesores?
R: Es consecuente su manera de pensar. Nosotros pensábamos no subir los combustibles ni las tarifas de los servicios porque no sabíamos qué país recibiríamos, con un déficit de 700 millones de dólares y cuentas por pagar por 2.000 millones. Caja cero, señorita. ¿Qué se hace en tiempos de crisis? Ahorrar más, gastar menos, ser más eficientes para tener recursos.

P: ¿Cómo puede decirme que hay austeridad si organizan seminarios en Tena, con transporte y discotecas; y hay ceremonias castrenses pomposas?
R: Nos alojamos en la casa de un familiar del presidente. En Tena no hay costos exagerados, además son temas trascendentales para el país. En lo de las ceremonias militares, hemos indicado que debe observarse estrictamente la austeridad, ahora tocará servir agua y colita.

P: ¿Usted suele ponerse el uniforme porque añora la vida militar? ¿La Ley se lo permite a pesar de estar en servicio pasivo?
R: Sí puedo uniformarme. De acuerdo a la Ley de Reservas, son cinco años de promociones que pueden ser llamados a incorporarse a los famosos batallones de reserva.
A mí me escogieron para conformar la plana mayor de la Brigada de Infantería Movilizada Cañaris. Soy militar en reserva activa, aunque haya presentado disponibilidad. Puedo estar allí tres años más. El uniforme lo uso solo cuando me llaman... Incluso me preguntaron si no tenía, me lo daban. Yo les dije que no, pues tengo aún el del 21 de enero... y hasta sin lavarlo, tal como me lo saqué.

P: ¿Extraña el Ejército?
R: Sí y no. Estuve 24 años en las Fuerzas Armadas.

P: Quienes lo conocen suelen decir que usted conserva muchas actitudes militares, que es bastante intolerante y mandón, ¿es cierto?
R: No creo que haya sido alguien de Palacio. Incluso con la prensa mantengo siempre un trato de respeto con la prensa, tanto nacional como internacional. Sé que no estoy en un cuartel. Sí soy serio.

P: ¿Se ríe poco?
R: No, sí me río... Si me cuentan un cachito me río más (risas)... pero sí soy muy firme.
La profesión militar no debe ser estigmatizada. Somos la base del Estado dentro del campo del desarrollo y la seguridad. Sin seguridad no hay nada.

P: ¿Usted estuvo en Inteligencia de FF.AA.? ¿No está espiando a los medios de comunicación o a los partidos de la oposición?
R: Nunca estuve en Inteligencia militar. Un diputado dijo que yo estaba armando un aparataje de inteligencia en todos los ministerios, ¿sabe cuánto dinero necesitaría para eso? Es imposible.

P: A propósito de la prensa, ¿cuál es la política de comunicación del Gobierno?
R: La política de comunicación la lleva el señor (Antonio) Tramontana; él es el vocero oficial. Cada uno de los funcionarios tiene libertad para actuar, cada uno habla en su tema. Yo siempre he estado en todos los medios, sin ningún problema. Nunca jamás he actuado contra nadie.

P:    ¿Usted se asustó por la denuncia de la periodista de diario Expreso?
R: De ninguna manera. Yo soy un hombre tranquilo, sesudo, pausado. Esto fue un insuceso, yo no he actuado así jamás. La periodista falta a la verdad en algunas cosas: nadie le arrebató el casete.

“Me uniformo porque soy militar en reserva activa. Aún tengo el del 21 de enero y sin lavarlo, tal como me lo saqué”. Las ceremonias militares deben observar estrictamente la austeridad. Ahora tocará servir agua y colita”.