Domingo 02 de marzo del 2003 Actualidad

El amor a temprana edad

Redactor | Santiago Neumane

Cuando los adolescentes piensan en tener pareja

Dos orientadoras aconsejan a los padres dialogar con sus hijos en temas de afectividad y sexualidad.

No les preocupa las bajas notas en aprovechamiento y conducta cuando están enamorados; viven desconectados de la realidad; sueñan en cómo será su primer beso; hablan de amor, de poemas y de sus encuentros con la pareja. El enamoramiento en los adolescentes es normal, pero los orientadores familiares señalan que los padres deben actuar con prudencia y serenidad en esta etapa de sus hijos para evitar problemas y discusiones.

La orientadora y educadora Amalia Murillo de Rosero indica que los padres deben tomar con naturalidad y conservar la calma cuando se enteran que sus hijos tienen enamorado. “La primera vez toma por sorpresa, pues no nos damos cuenta que nuestros bebés dejaron de serlo y ahora están empezando a reconocer otros sentimientos”, refiere.

Murillo agrega que los padres, así no estén de acuerdo, deben enfrentar la situación juntos para que el hijo “no saque partido de las diferencias de criterios”. Por eso recomienda a las parejas permitir la visita del enamorado, bajo normas de conducta y horarios preestablecidos.

Si los padres actúan con negativas rotundas y son intransigentes, eso ocasionará que los chicos actúen de forma rebelde, caprichosa e incluso se alejen de sus progenitores.

La orient adora Gina de Castelblanco recalca que los padres deben saber dialogar con sus hijos en temas de amor y sexualidad, y no dejarlos que ellos experimenten por sí solos, considerando que los chicos de entre 11 y 15 años no tienen madurez para llevar una relación de pareja.

“Un chico a esa edad no sabe bien lo que es una relación de pareja, lo que es el amor, por eso es importante que los padres hagan un seguimiento, pero que eso no implique una vigilancia extrema”, refiere.

Gina de Castelblanco comenta que una situación que se presenta en los adolescentes enamorados es cuando ellos buscan demostrar amor a través de la entrega mutua. “Eso es conocido como la curva de la entrega, primero es una atracción física, luego vienen las cogidas de las manos, los abrazos, las caricias; después sienten deseos de besarse, hasta que llegan a pensar que deben entregarse más para fortalecer la relación”.

Por eso, recalca, es importante que los padres hablen sin pudor de la sexualidad, de lo que es el verdadero amor, de valores. “Tampoco vamos a asustarlos y atemorizarlos al decirles que tener novio está mal, lo que pueden hacer es aconsejarles y pedirles que ellos den más tiempo a sus estudios”, indica.

Amalia Murillo recalca que los padres deben ser los primeros en orientarlos sobre la sexualidad desde que sus hijos comienzan a entrar a la adolescencia. “En los colegios solo se enseña sobre prevención de embarazos y enfermedades sexuales”, dice.

Las orientadoras manifiestan que una de las preocupaciones de los padres es la edad en que sus hijos pueden tener una pareja.

“Lo recomendable es cuando terminan la secundaria ya que tienen una madurez psicológica y los padres ya los han preparado”, indica Gina de Castelblanco.

No obstante, Murillo señala que muchos padres caen en un error al aceptar que sus pequeños de 11 y 12 años tengan su “pelado” porque no quieren ser tratados de “anticuados o fuera de onda”. “Ellos (los chicos) deben comprender que la plenitud del amor no se logra durante la adolescencia, por eso es importante el diálogo”.
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