Tras una airada discusión entre representantes de sectores con posiciones opuestas, los participantes concluyeron que para combatir la corrupción es necesaria la independencia de los organismos de control (Controlaría, Superintendencias, Procuraduría, Fiscalía y Comisión Anticorrupción) y su fortalecimiento mediante la modificación de normas secundarias.
En esta mesa, el debate empezó con la exposición de Estuardo Gualle, representante del Gobierno, quien explicó la propuesta de creación del cuarto poder del Estado para la rendición de cuentas. “Los organismos de control están altamente politizados, los nombramientos nacen de negociaciones; por ello, hay que regularlos bajo un solo ente: el cuarto poder”. La reforma se aplicará, dijo Gualle, ya sea porque el Congreso la aprueba o mediante una consulta. Su afirmación generó polémica.
Santiago Andrade, ministro juez de la Corte Suprema, reaccionó en tono enérgico. Se intenta crear un gobierno fascista, comentó. “Se están confundiendo conceptos, se está gestando un Estado arbitrario, con una nueva forma de dictadura: militares retirados”.
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De inmediato, José Chávez, asesor presidencial y conocido líder sindical, intervino para calmar los ánimos y aclaró que la intención es impulsar un Estado en donde impere el diálogo. “Es hora de desatanizar las propuestas, hay que recogerlas para que el Gobierno las tome en cuenta”, aseguró Chávez mientras en voz baja le decían –a manera de ironía– que ojalá no pase “de incendiario a bombero”.
Las diferencias de pensamiento y la variedad de sectores representados se hicieron evidentes en las 21 mesas para debatir los cinco temas propuestos (competitividad, corrupción, seguridad, pobreza y política internacional).
En la mesa 1, que discutió el eje de competitividad y reactivación productiva, se encontraban líderes campesinos e indígenas que defendían el acceso al crédito para los pequeños productores y líderes empresariales que rechazaban la posibilidad de cargar, nuevamente, con aranceles a las importaciones de materias primas. Se reunieron representantes de la Conaie, exportadores bananeros, mujeres de Los Ríos, del pueblo montubio que intentaban definir un nuevo modelo económico basado en la economía productiva.
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Julio César Trujillo, ex defensor del Pueblo y expositor en una de las mesas, rescató la contraposición de ideas entre los más de 800 participantes.
“Cuando se abordan temas en los que hay diversidad de intereses e ideologías, las discusiones se vuelven ardorosas y se salen de los cauces acartonados. Es una discusión apasionada que nos ha llevado, por primera vez, a juntarnos para debatir la creación de un Estado distinto”.

















