Dos chechenes, que llevaban adosados al cuerpo cinturones con explosivos, fueron detenidos ayer en la capital rusa, informó la Policía de Moscú.
Los presuntos terroristas chechenes, de entre 22 y 25 años, fueron detenidos en una operación especial en un centro comercial del distrito Cheriomushki, en el suroeste de Moscú.
Artificieros de los servicios secretos desactivaron los cinturones, que llevaban granadas, dinamita y un relleno de bolitas de acero.














