El Gobierno argentino no ocultaba este domingo su preocupación por la posibilidad de que la Corte Suprema de Justicia declare la inconstitucionalidad de la conversión forzada en pesos de depósitos bancarios realizados en dólares.
Si la Corte Suprema emite semejante fallo, las complicadas y demoradas negociaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) podrían enfrentar un nuevo y grave escollo.
"Sería peligroso que la Corte Suprema disponga la dolarización de los depósitos. Hay que tener mucho cuidado. Creo que los distintos poderes del Estado deben actuar armónicamente. Si alguno de ellos toma decisiones intempestivas, puede modificar la situación de crecimiento de la economía", declaró el presidente Eduardo Duhalde en su programa semanal de radiotelefonía.
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El ministro de Economía Roberto Lavagna, en declaraciones a la prensa, explicó que el fallo de la Corte Suprema es el elemento más negativo que flota en el ambiente para llegar a un acuerdo con el FMI.
El sábado el Gobierno recibió con justificada alegría la aceptación, por parte del FMI, de abrir las puertas para un acuerdo relacionado con la reprogramación de los vencimientos de la deuda externa argentina.
Duhalde declaró que esa decisión permitirá a la Argentina reincorporarse a la comunidad internacional y no endeudarse más.
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El presidente dijo que el 8 de enero se firmará ese acuerdo que permitiría a la Argentina evitar la cesación total de pagos, pero no le dará acceso a dinero fresco.
La dolarización de los depósitos podría destruir el endeble sistema financiero argentino, que no podría resistir esa medida, según reconocen por igual el gobierno, los bancos privados y el propio FMI.
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Directivos de las dos asociaciones de bancos declararon a la prensa que si un fallo judicial les obliga a devolver en dólares los depósitos que el gobierno pesificó en enero pasado, no podrían cumplir con semejante mandato.
Mario Vicens, de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA), dijo que no es un problema de buena o mala voluntad. Todos los activos de los bancos, los créditos, sus fuentes de recursos fueron pesificados. En esas condiciones pensar en devolver dólares suena de cumplimiento imposible.
Carlos Heller, de la Asocíación de Bancos Públicos y Privados (ABAPPRA) expresó que si los bancos cobraran todos los créditos y vendieran todos los bienes que tienen, tampoco alcanzaría para pagar los depósitos en dólares.

















