Encargados del área económica del próximo gobierno del mandatario electo Lucio Gutiérrez objetaron el viernes un balance económico positivo presentado por el gobierno saliente del presidente Gustavo Noboa. 
 
Las divergencias giran alrededor de un atraso de 722 millones de dólares de cuentas por pagar, que debería asumir el próximo gobierno, que toma el mando el 15 de enero. 
 
Mario Canessa, del equipo económico de Gutiérrez, dijo que cuando diseñemos el presupuesto del 2003 vamos a tener que incluir este déficit de pagos. 
 
Han tenido un atraso importante de 722 millones de dólares y ese es un grave problema, señaló en declaraciones a canal 2 de televisión. 
 
Destacó que el ministro de Economía trata de demostrar que no hay déficit fiscal, pero tiene cuentas importantes atrasadas tanto internas como externas. 
 
Entrevistado en el mismo canal, el ministro de Economía, Francisco Arosemena, defendió la gestión económica de Noboa y un balance que entregó el jueves a la prensa. 
 
Afirmó que los ingresos nacionales este año llegaron a   6.305 millones de dólares y los egresos a 6.090 millones, resultado: un superávit de 215 millones. 
 
Acerca de los atrasos denunciados por el gobierno entrante, de 722 millones de dólares, explicó que   cuando el presidente Noboa recibió la administración, había un atraso de 976 millones de dólares. 
 
Recordó que el saldo del endeudamiento total del país en diciembre de 1999, un mes antes de que Noboa asumiera el poder era de   16.938 millones de dólares ... a diciembre de este año quedará en 14.582 millones. 
 
Señaló que en la renegociación de la deuda externa en 1999   logramos que nos den seis años de gracia en pagos de capital, el próximo gobierno tiene dos años de gracia que le estamos dejando en herencia en los que no tendrá que pagar capital. 
 
 El futuro económico es alentador, añadió. 
 
Sin embargo, los delegados del área económica del próximo gobierno han resaltado que el panorama se presenta complicado, y Canessa enfatizó que para adoptar medidas habrá que tener   gran imaginación para no afectar a los más pobres. 
 
Descartó una posible elevación del precio de los combustibles, una medida tradicional que han adoptado en este país los nuevos gobiernos, a cambio, dijo que se piensa en acciones como mayor control tributario, disciplina fiscal, mejor gestión en aduanas. 
 
Calificó como   fundamental la reanudación de negociaciones con el Fondo Monetario, para lograr un acuerdo anual. El próximo año Ecuador tiene que cubrir pagos de deuda externa por 2.300 millones de dólares.