Desde hace 16 años se dedica a la danza como profesión, aunque también es actor, cantante y docente.

Su vida no la concibe sin el baile, la actuación y la docencia. Por lo que el artista guayaquileño Hugo Guerrero Laurido busca constantemente la superación profesional. Hasta el momento tiene previsto como presidente de la fundación Danzarte, difundir talleres de danza y teatro en barrios marginales.

Como director artístico del Ballet Folclórico del Litoral, hará presentaciones desde comienzos del 2003. A cargo de la producción del grupo teatral Ubriaco, pondrá en escena en febrero del próximo año la obra Final de partida en un festival escénico en Lima.

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Su proyecto individual es que a mediados de marzo viajará a Nueva York para presentarse con la compañía de danza que la bailarina Jennifer Wiesner tiene en aquel lugar.

Mañana, en la Casa de la Cultura Ecuatoriana ofrecerá el show Noche de talentos, en el que se mostrarán trabajos coreográficos de Danzarte y el grupo Ubriaco pondrá en escena un fragmento de la pieza Electra. Gardenia Delgado, Cinthya Álvarez y Caroline Grossmane bailarán danza clásica, moderna y árabe.

Guerrero realizará un doctorado en Educación. Es independiente en sus metas. Se confiesa terco y uno de sus mayores desafíos fue ejercer la danza desde sus 16 años, pese a los malos comentarios de su masculinidad.

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El bailarín comenta que siempre sufrió de ‘mamitis’  (apegado a su madre) y a eso se debe que rechazó el año anterior una presentación en Nueva York, sin embargo, no se arrepiente de lo que hizo.

El también actor, quien es el director de Danzarte Studio, una escuela de danza clásica, jazz, ritmos tropicales, actuación para teatro y televisión y modelaje, es el único hijo del matrimonio de Juana Laurido con Luis Guerrero.

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Con su padre casi ni se ven, pues lo abandonó cuando tenía 4 años. Señala que fueron sus tíos y amigos quienes lo aconsejaron cuando lo necesitó. El domingo disfruta con su familia, que la integran su madre, dos de sus hermanas y sus sobrinos. Vive solo desde los 22 años y adora su dormitorio, en el cual se encierra de dos a tres días cuando se siente muy estresado. Le coloca incienso y ve películas o videos del circo de Soleil.

Aunque actuó y bailó en televisión y locutó en radio, prefiere las tablas porque siente directamente la emoción del público. La sala de teatro que más frecuenta es la de Sarao. Cree mucho en el Divino Niño y va a misa dos veces al mes.

Asiste a las discotecas con Elena Rodríguez, amiga de Ubriaco. En 1996 se dijo que estuvo internado por sobredosis de drogas. La verdad fue que recayó por bronquitis. También sufre de amigdalitis y tiene principios de asma.
Se realizó dos cirugías: una estética en la nariz y una menor, por apendicitis.

Controla su peso no por vanidad sino porque lo exige su profesión. Prefiere la ropa liviana en colores azul, verde, negra y blanca. Es muy egoísta con sus cosas personales. Admite ser perfeccionista e histérico.

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Algunos de sus conocidos le llaman Babo. Se deprime fácilmente y se enamoró pocas veces. Actualmente desea superarse profesionalmente por lo que no tiene pareja.

FACETAS
PRIMER SUELDO

A los 16 años ingresó como maestro en una escuela fiscal. Su primer sueldo lo destinó a sus estudios universitarios, a su transporte y para su familia.

DANZA Y DOCENCIA
Trabajó en grupos de baile como la Compañía Folclórica Ecuador, la Escuela de Ballet de la Casa de la Cultura, Sarao y Danzas Jazz. Obtuvo el título de Licenciado en Educación de Segunda Enseñanza.

HOMBRE DE SUEÑOS
Guerrero sueña situaciones que luego se hacen realidad, por ello, cuando son malas, las cuenta para que no sucedan.

COMO CANTANTE
En 1993 presentó su primer disco No pares de bailar y abrió su academia. A todo ritmo es su cuarto álbum.