Expertos de las Naciones Unidas (ONU) informaron ayer que encontraron inconsistencias en la declaración de armamento iraquí, mientras que Washington dijo que Bagdad violó la resolución del Consejo de Seguridad sobre su desarme.
 
El jefe de inspectores de la ONU, Hans Blix, dijo que la declaración del Gobierno iraquí sobre su programa de armas nucleares no contiene nada nuevo si se compara con el informe presentado en 1998.
 
El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, indicó que Iraq está cometiendo una  “violación flagrante” de la  resolución 1441 del Consejo de Seguridad de la ONU, pero Bagdad lo niega.

Powell evitó hablar de una inminente operación militar como consecuencia del incumplimiento iraquí, pero subrayó que “está cada vez más cerca el día en que (el régimen de Saddam Hussein)  afronte graves consecuencias”. “Si continúa con sus mentiras no encontraremos una solución pacífica”, agregó antes de insistir en que la ONU debe interrogar a científicos iraquíes fuera de su país. 
  
Powell defendió también que los inspectores que están en Iraq hace un mes “sigan realizando su trabajo”, aunque consideró que, ahora más que nunca, su labor tiene que ser agresiva.
 
Mientras, las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, que mantienen a 60.000 soldados en la región del Golfo Pérsico, anunciaron que 50.000 efectivos más podrían ser enviados a la zona a principios del año próximo, a medida que Washington prepara sus fuerzas para un eventual ataque militar a Iraq.

Funcionarios de inteligencia estadounidenses manifestaron ayer que poseían evidencia de que el gobierno de Hussein se apresta a destruir sus pozos petroleros, depósitos de alimentos y plantas de energía eléctrica y culpar por ello a los bombardeos norteamericanos en caso de guerra, para tornar en su contra a la opinión pública internacional.

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Los funcionarios, que hablaron bajo condición del anonimato, expresaron que no podían describir las evidencias pues pondrían en peligro a fuentes de inteligencia.