El congreso boliviano estaba inmerso ayer en una batalla, en la que incluso hubo agresiones físicas entre sus miembros,  por la polémica llegada al país de un contingente militar estadounidense.

El Movimiento al Socialismo, principal partido de oposición,  rechaza el ingreso de los uniformados a los que acusa de “tramar el exterminio” de los indígenas cocaleros y de su líder, Evo Morales.