El británico John Buckley y el ecuatoriano Luis Díaz, secuestrados en octubre pasado en la Amazonia, aún no han sido liberados, pese a que la empresa de origen argentino Techint, para la que trabajaban, pagó el rescate a los individuos que los plagiaron.
“Techint pagó el rescate y los secuestradores faltaron a su palabra de devolverlos a sus familias”, dice un aviso publicado en la prensa local con las fotografías de los dos secuestrados.
En el comunicado, que fue divulgado el domingo pasado, la empresa constructora del Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), ratificó su oferta de entregar 40 mil dólares de recompensa a cualquier persona que entregue información certera sobre el paradero de los dos empleados.
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Techint ha proporcionado, a través de los medios de comunicación, números telefónicos para recibir datos, garantizando “absoluta reserva sobre los informantes”.
La empresa no ha informado sobre el monto que pagó como rescate por los técnicos, ni ha revelado la nacionalidad de los secuestradores.
Hace dos meses
Buckley, de 64 años, y Díaz, de 60, fueron secuestrados el pasado 2 de octubre cerca a la estación petrolera de Sardinas, en la provincia amazónica de Napo, en el este del país.
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Los desconocidos, que durante las primeras investigaciones policiales se presumió que fueran miembros de la guerrilla colombiana, estaban armados cuando emboscaron y plagiaron a los dos técnicos que viajaban a bordo de una camioneta.
















