Si ayer fueron México, Estados Unidos y Canadá, quienes conformaron el Tratado de Libre Comercio (TLC), hoy se ha sumado Chile, firmando con Estados Unidos una agresiva propuesta para abrir sus fronteras comerciales mutuas.
Mañana seguirán los demás, porque si bien es cierto que podemos y debemos criticar algunos de los métodos de la globalización económica, lo que no podemos hacer es evadir el hecho incontrastable de que las tres Américas avanzan hacia una mayor integración económica.
Lo realista es reconocer esa realidad y negociar para que el beneficio sea para todos.
Publicidad
El presidente electo, coronel Lucio Gutiérrez, ha dicho que el país no está completamente preparado para el Alca, y que la gran tarea es la de comenzar a reunir los requisitos para enfrentar ese desafío. El acuerdo entre Estados Unidos y Chile demuestra que no tenemos mucho tiempo.
La conclusión es obvia: tan pronto asuma el nuevo equipo de gobierno, este deberá poner en marcha los planes y programas que nos deberán conducir en esa dirección.


















