El alcalde, Michael Bloomberg afirmó que un paro violaría una ley estatal y le costaría a la ciudad unos 350 millones de dólares por día.
El sindicato de Trabajadores del Transporte dijo que las dos partes lograron progreso en asuntos no económicos, pero no en el campo salarial, lo que podría representar un obstáculo para llegar a un acuerdo.
El municipio y el Estado llevaron el caso a los tribunales para obtener órdenes judiciales contra los huelguistas, quienes podían ser encarcelados y recibir elevadas multas. El sindicato a su vez presentó una apelación a una orden judicial que establece que los trabajadores serán declarados en rebeldía si van a la huelga.
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El paro de transportistas estaba inicialmente programado para la noche del domingo, cuando el ex vicepresidente Al Gore anunció que no volverá a enfrentar al mandatario estadounidense, George W. Bush, en la elección presidencial de 2004.
“No quiero una nueva batalla contra Bush”, dijo Gore, desmintiendo así las versiones que afirmaban que sería el candidato del Partido Demócrata (PD). Según Larry Sabato, director del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad de Virginia, el retiro de Gore se debe a que “no tenía ninguna posibilidad de vencer a Bush y que las voces influyentes del partido (demócrata) lo convencieron de ello”.














