“La imposición de visas no corta el tráfico ilegal de personas, lo complica, lo encarece y lo criminaliza”. Esta es la posición del Gobierno ecuatoriano, según Leonardo Carrión, jefe de la oficina de ecuatorianos residentes en el exterior, ante la posibilidad de que la Unión Europea (UE) decida exigir visas a los emigrantes.
La Comisión Europea, órgano técnico de la UE, analiza todos los años la situación migratoria en ese continente. El 20 de diciembre presentará un informe al Consejo de ministros de justicia sobre el tema.
Según Carrión, posiblemente consideren el caso ecuatoriano.
El Ecuador, afirmó, “no está en ninguna lista negra de los migrantes todavía”. Hasta el momento los ecuatorianos ingresan a Europa sin visa, pero es una posibilidad que no se puede desconocer, agregó.















