Desde el viernes pasado, terrenos de la V etapa de El Recreo están invadidos por alrededor de 400 personas.

Francisco Valencia, un dirigente de la precooperativa Unidos Venceremos, manifestó que esas tierras tienen más de ocho años abandonadas, por lo que se organizaron y decidieron constituirse en cooperativa jurídica para posesionarse de los terrenos.

La organización, que tiene 400 socios, quiere comprar los solares al Banco Ecuatoriano de la Vivienda (BEV).

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Valencia indicó que ya enviaron oficios al BEV, pero como no recibieron   respuesta se tomaron las tierras. 

El dirigente dijo que permanecerán en el sitio el tiempo que sea necesario hasta que el BEV les venda ese espacio para poder construir sus casas.

Valencia aclaró que ellos no están  respaldados por político alguno y que se posesionaron de las tierras “porque tenemos derecho a un solar para construir una vivienda digna”.

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En cuanto a las facilidades que solicitan, el dirigente señaló que lo único que requieren es que les garanticen cuotas sencillas y módicas, porque su condición de personas pobres no les permite pagar casas caras.

Otro dirigente, Leo Medina, confirmó que buscan negociar con el BEV para que les otorgue en venta los terrenos a precios que estén al alcance de las personas pobres.

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Aclaró que a nadie  están cobrando la posesión del terreno y que permanecerán en el lugar hasta que alguna entidad del Estado les dé una solución  a sus peticiones.

Consuelo Perero, de 35 años, que ocupa un pedazo de tierra de 4 por 4 metros, protegido apenas por un plástico negro sostenido por cañas, vive con sus cuatro hijos: Carlos de 13, Kerly, de 10; Karen, 5; y Kevin Suárez Perero, de 3. Expresó que cogió el terreno porque no tiene casa.

Perero añadió que aspira a que el BEV les venda los solares a módicos precios, para tener un techo para sus niños.

En otro extremo del predio invadido, Mónica Sánchez, de 36 años, rozaba con un machete el pedazo de tierra que le habían asignado los dirigentes y comentó que lo hizo porque “se cansó de vivir arrimada en la casa de una cuñada”.

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