Según testimonios de Timoteo Flores Cayetano, trabajador del consorcio Obrascom Huarte-Lain (OHL) Semaica, Carreño se lanzó antes que la grúa se precipitara al vacío.
El operador, Marino Ramón Aguayo Duarte, de 52 años, no tuvo la misma suerte. Intentó lanzarse pero falló y ayer, con pesar, los familiares sepultaron su cadáver.
El hecho arrancó comentarios de moradores del sector, quienes aseguraron que supuestamente no se aplican estrictas medidas de seguridad.
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Recordaron que al iniciarse los trabajos, en octubre del 2000 también hubo un accidente, cuando Julio Arias Alcívar sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en varias partes del cuerpo. Ocurrió luego que la manga de una hormigonera tocó los cables de alta tensión y se precipitaron sobre el accidentado.
Una mujer que se identificó como Rosa Ordóñez criticó el hermetismo que hubo luego de la muerte de Aguayo Duarte, porque nadie quería informar cómo paso el accidente, “cuando lo lógico es que den la cara e indemnicen a la familia de ese pobre hombre”.
Ayer, peritos de la Oficina de Investigación de Asuntos de Tránsito (OIAT), de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG), iniciaron las investigaciones de este volcamiento ocurrido a las 16h00 del pasado lunes.
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Empresa contratada
Marino Aguayo Duarte trabajaba para Grúas Riport, empresa contratada por el consorcio OHL Semaica, que construye los túneles bajo los cerros del Carmen, explicó Luis Romero, jefe de seguridad del ente constructor.
Según el parte de la CTG y la versión de OHL Semaica, el accidente ocurrió luego que Aguayo ingresara desde la avenida Morán de Butrón hacia el campamento de la obra bajo el cerro Santa Ana.
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La empresa OHL Semaica afirmó que Grúas Riport cubrió los gastos de los servicios funerarios de la víctima.
















