Julia Quintuña perdió las esperanzas de viajar a Nueva York, EE.UU. No tiene dinero ni quien la ayude, porque su hija Julia Rocío (26) apenas gana $ 20 a la semana y solo les alcanza para comer con la nieta, Blanca Azucena (5).
Manuel Asitimbay, su hijo que trabajaba como cocinero en el piso 107 de las Torres Gemelas, la mantenía. Ropa y dinero para las necesidades no faltaban.
Dos meses estuvo en Nueva York, luego de la catástrofe provocada. Pero afirmó que como no se enseñaba se regresó. “Extrañaba a mi nieta”, sostuvo.
Sin embargo, ahora necesita viajar para saber si los huesos que encontraron son los de su hijo Manuel.
















