Nos hallamos a merced de la delincuencia. ¿Cómo queremos desarrollar el turismo si a pesar de contar con lugares fascinantes y gente amigable los asaltos a diario se cuentan por docenas?

En Guayaquil se ha realizado una magnífica labor de embellecimiento y cultura, pero falta profundidad en lo principal: lo social. Se necesita generar fuentes inmediatas de trabajo en empresas por crearse, semipúblicas estatales o municipales; créditos a microempresas con capacitación familiar y trabajo social; una drástica reforma educacional con énfasis en arte y valores.

El Congreso debería pasar reformas a los códigos Penal, Procedimiento Penal, Ejecución de penas y a la Constitución. Debería someterse a los ladrones de vehículos sorprendidos in fraganti o reincidentes, secuestradores, terroristas, asesinos y violadores, a régimen especial como a los traficantes de drogas: la revocación de la prisión preventiva debe ser necesariamente consultada a la Corte Superior, la carga de la prueba debe estar invertida (el delincuente debe probar que es inocente), crearse la acumulación de penas, e implementarse un trabajo de rehabilitación que genere utilidades para el sistema penitenciario y el reo. Aislar a todos estos delincuentes en alguna isla apartada.

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Los candidatos podrían suscribir una agenda común de solución de graves problemas apoyada por la ciudadanía.
Dr. Renato Menoscal Avilés
Guayaquil